La función
de la melanina es actuar como un filtro para evitar daños a las capas más
profundas y delicadas de la piel, debido a la penetración de los rayos
ultravioletas.
Si una persona se
broncea por causa del sol, ese bronceado se va a producir de forma temporal
pues con el tiempo la célula recuperar su piel normal.
El bronceado es
la respuesta cosmética esperada después de la exposición al sol, es una
pigmentación «adaptativa» y es un mecanismo de autodefensa de la piel frente a
la agresión solar: cuanto más y mejor pigmentada esté la piel, más se protege
contra los efectos negativos tales como el envejecimiento o los cánceres
cutáneos.
Por esta razón el Dr. Fitzpatrick
estudio el color de la piel y su resistencia al sol; la dividió en fototipos.

Comentarios
Publicar un comentario